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26/09/2007

western bodeki

la señora culta gritó con serpientes en la mirada/toma tu cuneta niño de la etnia caleta/ la señora bramó por la dorada lengua sacrosanta/ castellano de las calles impecables y balacera en la periferia con cruentos guardias y perdigones/ponte la camisa blanca, la corbata y la colonia/ salón de padres de la patria con ternos y zapatos lustrados en la dinamyc patraña/ qué viva la kulta élite/cárceles con miles de presos en la ciénaga/ habla bien el castellano con tu vip marca en el pecho/ la fiesta de los vampiros no está en las discotecas/¡que no toquen a las reinas de bellexa en las pasarelas!/desangrados los soldados en las fronteras y reventados los maniquís en las ferias/desorden de las grafias y catatonia/mírate tan enhiesta dama del lirio blanco/nunca olvides la corrección y la armonía de las palabras ni en el mismísmo western sangriento/ western bodeki con la banda sonora más violenta de la city nocturna/ reino de bandoleros posmodernos/ pútrida perfección de ilustres bandidos/ delación sobre los ataudes quebrados/fosas comunes y diamantes en las manos/ah crápulas apestosos/ recuerda recuerda habla bien el castellano/ el advenimiento de los demonios es el sueño/ demodé tu careta/meretrices lindas en la bacanal de cada noche ansian los viejos moribundos/ chequeras abultadas y trailler horrísono/ suculenta la cena de los saqueadores/ date la vuelta y empínate con tu tatuaje en la mira/ western rojo/ oh allí viene la señora culta con su mazo/ recuerda recuerda habla bien el castellano

28/07/2007

estación a color ( y una ofrenda)

para cristino bogado
hoy vi una estación subterránea teñida de colores difusos. me propuse expandir la imagen en una fotocopia mental. vi en la estación a los amigos lejanos. juana reía trayendo esos discos desconocidos de terrestrial tones. patty se veía más guapa con la melena iluminada por destellos dorados. martín dio un salto de trapecista con esos rulos castaños que le caen en la frente

es como un interludio feliz que después se borrará por algún desfase, el cruce involuntario, la celebración interrumpida, el cielo muerto
(lo pensé)

así que a ti te hablo cristino para decirte que te vi en un extremo de la estación como en una colisión de relámpagos. tú el poeta que desposó a la osada muchacha de la escritura. dime, ¿existe la amistad sin artilugios ni primeros planos fallados?

yo vivo en una ciudad que se devora a sí misma y renace entre sus apus y el mar, siempre el mar turbulento y todas las palabras explosivas, serenas, abiertas, amorosas, demoníacas
y desde esta ciudad salto hacia otras latitudes sin alquimista que me elogie ni divinidad alentándome, salto y busco a los amigos que no están cerca, porque soy egoístamente un ser parlante despojado que se apropia de la ciudad madre
te hablo tocando las puntas de las verdades fragmentadas o de las mentiras en tajadas como ficciones soñadas, pliegues, hojarascas, trastabilleo de máquinas, cuerpos partidos
algo de toda esta amalgama te doy mientras me acomodo el girador de ideas
el trozo de mí sin adornos, babélica que matas el fluido lírico: es el noise, habitante paraguayo, el noise inmaculado de las ciudades y el karma del cuerpo afectuoso

*


en todos los anexos imaginarios hay espacio para las cercanías. ahora tengo sed, el cuerpo se desplaza a otras fronteras: allá está el bosque.





foto tomada de google.

27/07/2007

costras

eran recuerdos violentos. al fondo el televisor en la mesa transparente, el aluminio de las sillas, los reflectores de la avenida central filtrándose por un lado de las cortinas, el huracán de las notas pensadas, en fin, eran costras. todo era una gran costra que demoró en desprenderse de la mujer rockeada por un tiempo indefinido. ella misma, el ruido de su corazón sobre la noche, ella misma era una costra y el niño de la caseta blanca se daba cuenta. cuando llegó la tormenta, que se llevó el piso y los objetos, las ventanas y el cuerpo de la mujer, el último rastro fue una diminuta costra y no hubo niño que la viera, ni mascota que llorara entre aquel caos que rompía el supuesto orden de la apacible vecindad. y después vino el relanzamiento de las rutinas. welcome, decía el letrero al pie del jardín de esa casa con tejados color chocolate.

affaires

eran los espárragos que comíamos al pie de la estufa, allá en la cocina de los estudiantes lo que nos reunía en grupos festivos. escogíamos las cremas verdes y los pequeños y suntuosos pastelillos. y nada de extrañar el cebiche ni la filmoteca del museo de arte. oh sí, déjame contarte lo que está en mi mente como si hubiera sido marcado con fuego. desde los ventanales de la universidad, solíamos mirar a los niños que corrían para ir a la escuela. una mañana yo llevaba mi bolso con un durazno dentro y la foto de un enamorado de hace tres años atrás. uno de los recuerdos que se guardan, quizás por esos ojos con cierto brillo de niño irónico. y como te decía, llevaba la foto, el durazno, el peine, libros de texto, todo revuelto con papel crepé rojo para hacer figuras que pondría en la mochila de reggie por darle una sorpresa o una caricia de papel.
asomando a unos centímetros del alféizar, vi como una niña se caía con una sonrisa como se caen los nenes traviesos que están buscando algún juguete o a un amigo. cayó y sus carcajadas me dieron un calor que atravesó mis sienes, y sin pensarlo me fui por el pasillo iluminado por la luz de ese invierno aún desconocido por nosotros. toqué su puerta, pensando que tal vez estaría en la biblioteca leyendo sobre Heidegger en ese libro de pasta dorada, con su thermo y su bolígrafo en forma de monolito. abrió sonriente, tomó mi diestra, cerró la puerta y dentro de la habitación las carcajadas nuestras se oyeron mezcladas a cabaret voltaire que sonaba como un soundtrack etéreo.

al día siguiente reggie nos contaba sobre el chico acribillado en bosnia al que le había compuesto una canción que nunca oiría. la acompañamos todo el día y por cruces imprevistos, esos días fueron los últimos que nos vimos. me quedé con su bolígrafo y él con el origami de la grulla plateada que le hice una de esas mañanas mirando a los niños que corrían hacia la escuela.




foto tomada de google.

26/07/2007

la escritura se parece a un bosque

todo es fugaz, por eso fenece incandescente. y mentiste por soledad sin elocuencia. la vieja historia de las exhumaciones de los anhelos, la podredumbre, el miedo, la transpiración constante, esa luz que se va porque has querido que se vaya y te quedas contemplando el rojo carmesí de todo lo que no eres. es decir, ese puente entre la idea y la concreta pulsión del cuerpo.



- ¿eres escritora?

- apenas si sé escribir. apenas si sé armonizar las palabras.

- ¿qué te pasa? ¿eres escritora?

- escribo, sí. la necesidad me convoca a escribir.


cuando estás en el umbral de la puerta, tienes los ojos húmedos. eres un cuerpo húmedo, una mojada expresión corpórea que sombrea su sombra.



he mentido.
pienso en ráfagas, en films, personajes, en julian sorel pronunciando sus últimas palabras en el confesionario, en sacco y vanzetti erguidos entre la multitud, en mi hijo atento en en la batalla de los trebejos, en ana frank masticando mudamente lo que escribe, en holden caulfield rescatando niños que iban a caer al abismo, en frida kahlo extendida boca abajo con la cabellera aleonada y la sonrisa diamantina, en mi padre cuando bailaba con el saco sobre su hombro, en mathilde acariciando la cabeza descuartizada de su amado julian, en valerie solanas escribiendo sus manifiestos, en la suprema montserrat que conversa con los dioses.


el buitre de la más grande mentira me devoraría si no escribiera.

la necesidad se convierte en una plegaria pagana cuando se ha perdido la esperanza. escribir te limpia. no mientas más acerca de tu condición humana, tu transitoriedad radiante por ratos como la llegada del verano y la pureza de la nieve o como una sonata en medio de tu última noche en el mundo.

20/07/2007

physica del sueño

ascenso por los doblajes mentales. la sangre que sale de mis ojos es púrpura en el sueño. tu desnudo cuerpo es transparente y tienes en las manos mi cabeza iluminada por tu physica en spirales. en el sueño la naturaleza de nuestros deseos está en la vorágine. el cuerpo atraviesa otro cuerpo con la facilidad del viento. las contraventanas están en oposición a la luz de ese cielo que no es cielo, donde beber y amar contrasta con cualquier orden de la especie humana. ah caótico ser que vibras en el sueño no me mires a los ojos porque todo desaparecerá instantáneamente. es que tras de cada eslabón supendido en el tiempo están los fantasmas, y la niebla es la impureza que estalla cual bomba en el paso de los niños que juegan en esa calle donde los hedonistas han pasado incendiarios, buscando la piedra filosofal, el shangri-la, la eternidad sin escatología ni heridas. esa inmortalidad que aterroriza al moralista y al poseso. así que arrancarse toda posibilidad de luz es natural en esta physica, y fronterizamente nos reclinamos dementes y tan erráticos como los que huyen desesperados de sus yoes, como edipos y electras desolados.

15/07/2007

desde la niebla

apoyado sobre la pared te vi a lo lejos, desde las escaleras, en el punto de la niebla cayendo sobre mis ojos. parada de la línea cinco, camino a la playa de barranco, adiviné que allí te ibas con esas zapatillas y el gorro verde, los cigarrillos en el bolsillo del jean gastado cubriendo tus delgadas piernas. salían rayos de tus ojos negros y la cabeza tuya era la de un efebo de ciudad, inclinada a un lado. te tocaste la espalda y tiritaste. ciudad en invierno con sus millones de habitantes y tú allí con tu mochila y el humo que te acompañaba. los graffitis de la vía expresa eran el marco de tu figura desgarbada. de pronto te vi como a teddy, sobre el que salinger escribió en sus nueve cuentos. eras ese niño sin cabellos rubios ni mirada clara. eras un lince, un zorro, un niño, exactamente como teddy. nunca te diría por qué mutaste a personaje de cuento, aunque es fácil saberlo si te conocen. actor amante de miradores cuando la ciudad es de hielo. y dentro la lluvia se vuelve tormenta. en blanco y negro, end sin aplausos. subiste al autobús y supe que no volvería a verte. giré en 180 grados y me convertí en una perversa hada. por si se me ocurría llorar. aseguré mi coraza. hadita underground sin pañuelo.

05/07/2007

madre dulce, madre tigre

hay días con la ciénaga desbordante. el péndulo se mueve peligrosamente. los amigos viven lejos y las pompas de jabón son gigantes. a siete años del nuevo siglo las cábalas no funcionan y los mantras son personales, redivivas canciones y conjuros que se repiten sin lágrimas. el dorado amor parece una pintura rupestre. o es egon schiele que renace en el trazo de una mujer desnuda que se levanta a las seis de la mañana para preparar el desayuno y el hijo despierta sin oración, porque él y la madre sólo creen en las hordas urbanas, los libros en el viejo estante, la música restregando el desvarío lejos de las plegarias. la madre no era una infante encantadora. nadie celebró la belleza de sus orejas ni su grácil melodía al pie de su pequeños juegos. el niño es diferente como una máquina brillante con films góticos dentro y robots en la era del nihilismo y las catervas modernas. mientras que en la calle matan a un orate, la madre se saca el pensamiento más cruel de la rutina y del hastío. fíjate en su mentón, es delgado como si formara un imposible ángulo de piel, debajo de la boca contrita cuando llega la hora de los reptiles. la madre ha de cuidar a su hijo como un animal que puede arrancarte el alma si te atreves a hacerle daño. los cachorros de los tigres no se deslizan entre flores. la madre tigre fue alguna vez un animal dulce. olvídalo, a nadie le importa lo que le suceda a la madre tigre. ella lo sabe entre fragmentaciones obscuras y canciones como gemas rotas. así la belleza duele en el infierno y el sueño. tú no sueñas, piensa la madre tigre. ahora no sueñas porque estás guerreando. más tarde la lluvia cubrirá tus monstruos. tan solos, tan perdidos como niños asesinos.

24/06/2007

si no me gusta la música soul, ahora entiendo...

estoy en otra coordenada de sintonías. me entristezco un instante, como antes, cuando tenía 16 años y es que algunas reacciones no varían demasiado.
en el entramado cyber coloco el puzzle, aprendo a pronunciar dreams con propiedad y me convierto en salamandra, y mañana seré tigre. nada encaja. yo no encajo con mi lenguaje y mi música en el espejo posmodern.
esplendor fracturado. draaaamm, ¿y tú qué música escuchas?

ameba, insecto peligroso, cuervo, gato, libélula. la especie submarina también en toda su extensión: es lo que sueño antes de la pesadilla y el paso del rinoceronte.


tengo que limpiar mis zapatos.

19/06/2007

preguntas sobre el cuerpo

vi hoy un torso desnudo de mujer extendido con el vello púbico expuesto: la belleza salía de la vagina en blanco y negro

¿el cuerpo de la mujer tiene su centro en la vagina?
¿o en los senos cuando la luxuria contradice a lo que se piensa sobre su spiral?

¿el cuerpo del hombre tiene su centro en su órgano viril? ese rosáceo e insuflado miembro que emerge entre las piernas con dos pequeñas bolsas de carne levemente más oscuras que la piel, latiendo como animales tiernos.

¿o el centro del cuerpo masculino es su mente?

¿acaso mi centro es mi cerebro cuya explosión de ideas descansa cuando se encuentra con otro centro?



(no hay quien responda. está el mar a lo lejos con su piel marina y los chicos caminan por la orilla en pleno otoño helado con mate, panecillos tibios y unos poemas rasgados en esa corporeidad que los une y separa al mismo tiempo. no hay cómo llegar a aquella otra orilla, la que no se ve. el cuerpo recobra energías. la mirada se cierra.
después todo puede ser demasiado difícil. quién sabe...)




el cuerpo, mi cuerpo es lo único que me respalda en plena tormenta. el cuerpo solitario que en medio de la multitud llama a otro cuerpo. lo sé.


¿alguna vez el cuerpo se replegará sobre su sombra?

¿quién amará mi cuerpo cuando me ame? ¿el cuerpo traicionará su centro alguna vez?
a esta pregunta, tengo una secreta respuesta. tú la reconoces en silencio. me voy y otra pregunta nace. quizás luego vuelva para rondar la meditación filosa mientras el cuerpo descansa.

¿tu cuerpo escucha?

17/06/2007

post trailer

en la punta del arreglo floral un destello se instaló. supe que un demonio asomaba por tu sombra, y me pregunté si el caos, la herrumbre de la motocicleta, los origamis de papel plateado y los haikus puestos en el patio como en una instalación caprichosa de tus deseos eran para mí.
fue imposible leer el western con toques pictóricos de hooper en un relato enviado por mail y mientras tomaba el jugo de naranja, pensé en la bomba que había estallado ayer en el supermercado a una milla de la casa. vi el rastro demoníaco en el reguero rojo que pintaba de sangre los azulejos de la cocina y en el jardín el demonio cruzaba entre la buganvilias y las rosas. olía a gasolina y se escuchaban gritos de niños que la calle recibía como poderosos ecos. los noticieros sonaban por todos lados y la carne quemada me desmoronaba cuando mezclándose con otros olores borraron el aroma de las flores y fue como si el mundo hubiera muerto en un instante.

22/04/2007

El amor fue un aeroplano rojo



El esplendor de la hierba no bastaba para quitarme de la mirada el vuelo circular de los aeroplanos. Todo era materialmente como un aeroplano, como en una pesadilla, o en una pintura oscura que Munch escondió en un lugar inencontrable.

Una canción aeroplano
una maldición a los textos sobre besos

una soledad de cuerpo sin órganos
un canto al inventor de juguetes, semejante al juguetero de Blade Runner

una locura aeroplano
una ternura aeroplano

¿qué importa lo que no digas, juguetero?

tu recuerdo atraviesa el cielo tórrido en una noche partida

y convierte a toda la cordura en un aeroplano rojo rojo que se estrella en el parque, contra los árboles y las acacias, incendiando todo este verdor, la pasada gloria, las cartas y las funciones diurnas de cine.

El amor como un aeroplano rojo incendiado en el gran parque de la ciudad
y luego el amor como cenizas volando encima de nuestras cabezas

¿ves cómo las cenizas también desaparecen?
al fondo, los cuerpos tiemblan.