La historia oficial ha colocado a los demonios en la hilera de los desplazados. Los ángeles son las imágenes de ensueño. Alas y alas, suavidad y paz.
El mundo gira como bola de pus. Dentro de esa bola estamos nosotros sin ángeles de la guarda. Solos atravesando mares y túneles.
Mírate, las historias del país de las maravillas ya no te importan.
Fango. Eros en una contraventana, echando fuego como un demonio. Y las mutilaciones, los contratos, las trampas, los subsidios, los suicidios, las pesadillas, las placas, y las flores. Fotogramas de amores muertos.
Tu cabeza se ve aún majestuosa. Apocalipsis personal meciéndose en el tiempo.
El mundo gira como bola de pus. Dentro de esa bola estamos nosotros sin ángeles de la guarda. Solos atravesando mares y túneles.
Mírate, las historias del país de las maravillas ya no te importan.
Fango. Eros en una contraventana, echando fuego como un demonio. Y las mutilaciones, los contratos, las trampas, los subsidios, los suicidios, las pesadillas, las placas, y las flores. Fotogramas de amores muertos.
Tu cabeza se ve aún majestuosa. Apocalipsis personal meciéndose en el tiempo.
Tengo que comprar duraznos y sábanas. Café y paquetes de hojas secas con aroma de orquídeas. Y aditamentos robóticos para el ensamblaje secreto, mientras el soundtrack negro suena y suena.
Plum. El orden, señor.
¿El desorden acaso no es necesario también?
Si soy ángela moriré.
¿Dónde están los demonios que vi ayer?
